El nuevo single del músico andaluz, publicado por Ernie Records, llega tras el reciente reconocimiento de la Academia y como primer adelanto de su próximo trabajo discográfico
Julio de la Rosa publica ‘Perorata’, una canción que llega sin prisa pero sin rodeos, y que funciona como primer adelanto de Las Malas Hierbas, su próximo disco de estudio, previsto para esta primavera. El lanzamiento se produce, además, en un momento especialmente significativo para el músico andaluz, recientemente nominado en los Premios Goya 2026 a Mejor Música Original por su trabajo en la película ‘Los Tigres’, un nuevo reconocimiento de la Academia que vuelve a situar su nombre entre los compositores más sólidos del panorama nacional.
Editado por Ernie Records, ‘Perorata’ es una canción que avanza como avanza su protagonista: hablando de más, encadenando ideas, intentando llegar a algún sitio sin tener muy claro por dónde. Todo empieza con una disculpa tardía y una mañana complicada, y a partir de ahí el relato se desborda. No hay solemnidad ni grandes declaraciones: hay un discurso que se va construyendo sobre la marcha, casi sin filtro, y que termina revelando mucho más de lo que parecía al principio.
Musicalmente, el tema se sostiene sobre una base firme y contenida. El tempo medio, la estructura clara y los arreglos precisos dejan espacio a lo importante: la voz y la historia que cuenta. No hay excesos ni alardes; todo está medido para acompañar un texto que avanza a golpe de imágenes, repeticiones y preguntas que no siempre necesitan respuesta. La canción no corre, pero tampoco se detiene: mantiene un pulso constante que refuerza la sensación de estar escuchando a alguien que necesita hablar, aunque no sepa muy bien por qué.
‘Perorata’ es, sobre todo, una canción que pregunta para qué. Para qué para qué sostenemos determinadas ideas sobre el éxito, la estabilidad o la felicidad. La letra se mueve entre el humor y la extrañeza, con escenas casi oníricas —luces que te levantan del suelo, bolsillos iluminados, carteras que desaparecen— que terminan aterrizando en una reflexión tan sencilla como incómoda: quizá muchas de las cosas que damos por importantes no lo son tanto.
El personaje que habla en la canción llega tarde, habla demasiado y parece perderse en su propio discurso. Pero en su alucinación, en ese exceso, hay una lucidez inesperada. «Tanto me da que me da lo mismo / para qué para qué», repite como un mantra que va cambiando de sentido a medida que avanza la canción. Lo que al principio suena ligero acaba dejando poso. Lo que parece una broma termina funcionando como espejo.
La interpretación vocal de Julio de la Rosa refuerza esa idea. Canta sin impostar, casi como quien conversa, dejando que el texto respire y se imponga por sí solo. Hay ironía, pero no distancia; hay humor, pero no burla. El resultado es una canción cercana, incómoda a ratos, que se instala en la cabeza más por lo que pregunta que por lo que afirma.
Este lanzamiento llega acompañado de un nuevo reconocimiento en el ámbito cinematográfico. Julio de la Rosa acaba de recibir su quinta nominación a los Premios Goya, esta vez por su trabajo en la banda sonora de la película Los Tigres. A lo largo de su trayectoria ha sido nominado previamente por Grupo 7, La Isla Mínima —película con la que obtuvo su primer Goya—, El Hombre de las Mil Caras y Modelo 77.
Lejos de ser compartimentos estancos, ambas facetas dialogan en ‘Perorata’. No porque la canción suene cinematográfica, sino porque se percibe una precisión narrativa muy afinada: la historia avanza con claridad, sabe cuándo insistir y cuándo retirarse, y no necesita subrayar sus conclusiones. La experiencia acumulada en el cine se traduce aquí en economía de recursos y en una gran atención al ritmo del relato.
Una trayectoria sostenida en el tiempo que confirma su capacidad para moverse con tanto éxito como naturalidad entre el desarrollo y la composición de bandas sonoras para proyectos de terceros y su carrera como artista en solitario.
