El nuevo single punk pop rave de Montedapena llega de la mano de Ernie Records y convierte la ansiedad generacional en sátira bailable.
Tras el impacto de ‘Me tiré a un facha’, Montedapena lanza ‘Lista de checks’, el segundo adelanto de su próximo disco, que verá la luz esta primavera. El tema llega de la mano del sello Ernie Records y confirma el nuevo rumbo creativo del proyecto: canciones más directas, físicas, sin complejos, donde la crítica social se mezcla con energía festiva y espíritu punk.
Aunque se trate del segundo single publicado, ‘Lista de checks’ fue la última canción que Montedapena escribió para el disco, casi como un cierre conceptual. Nace de un impulso claro: el gusanillo de hacer algo más trallero, rápido y deslenguado. Esa necesidad se traduce en un sonido punk pop rave que acelera el pulso, combina guitarras urgentes con beats desbocados y apuesta por una actitud pensada para el directo y la pista de baile.
La canción pone el foco en la presión -cada vez más normalizada- por cumplir una serie de metas vitales antes de alcanzar cierta edad: estabilidad, éxito, productividad constante, experiencias “correctas”. Una lista invisible de checks que muchas veces nace de la comparación permanente y del relato idealizado que circula en redes sociales. ‘Lista de checks’ señala cómo muchas de estas aspiraciones están profundamente sobrevaloradas y responden más a expectativas ajenas que a deseos propios.
Lejos de adoptar un tono solemne o moralizante, el tema funciona como una sátira afilada. Montedapena utiliza la ironía, el humor y la exageración para transformar esa ansiedad compartida en un himno bailable, urgente y provocador. La crítica se cuela por el cuerpo: se canta, se salta y se baila, demostrando que el comentario social también puede ser físico y festivo.
Con este segundo adelanto, Montedapena sigue construyendo un relato generacional que se mueve entre la incomodidad, la sátira y la celebración. ‘Lista de checks’ es precisamente una invitación a soltar la lista, romper el orden impuesto y lanzarse al pogo, anticipando un disco que promete ser tan frontal como liberador.