Camellos hacen canciones como quien tira una piedra y mira a ver qué pasa. Guitarras tensas, letras ácidas y ese don especial para retratar lo cotidiano cuando ya empieza a oler a chamusquina. Todo con su dosis de humor, de comentario social oblicuo, de ironía fina. No van de listos ni de salvadores: se ríen antes de que el mundo les pase por encima y convierten el cabreo en combustible. Hay sarcasmo, ruido y costumbrismo torcido, todo al servicio de un rock directo que no pide perdón ni permiso.
Desde Embajadores (2017) hasta Gran Hostal (2024), pasando por Calle para siempre (2019) y Manual de Estilo (2022), Camellos han ido creciendo sin perder colmillo ni sentido del humor. Cuatro discos que suenan a calle, a bar, a resaca lúcida. Este 2026 celebran su décimo aniversario, una década empeñados en seguir siendo incómodos, peligrosos y un poco irresponsables, justo lo necesario para que en los conciertos de celebración pueda pasar cualquier cosa.
Qué empiece la fiesta.