El disco, editado por Ernie Records, reúne diez canciones de pop rock de guitarras con pulso e identidad propia
Portosanto presentan ‘Ten que haber un sitio para nós’, su primer LP bajo este nombre. Editado por Ernie Records, el disco -formado por diez canciones- supone el punto de partida de una nueva etapa para una banda integrada por Anaís, Andrés, Nuno, Simón y Xoel, los mismos miembros que años atrás dieron vida a Oh! Ayatollah. Lejos de funcionar como una continuidad, el álbum plantea un comienzo consciente: una forma de recoger lo vivido y transformarlo en una propuesta más directa, emocional y afinada.
Los adelantos, el tema homónimo ‘Ten que haber un sitio para nós’ y ‘Vinte de agosto’, ya dejaban entrever las coordenadas del disco: por un lado, la necesidad de encontrar un lugar propio; por otro, el peso de la memoria y de las escenas que, sin saberlo, acaban definiendo quiénes somos. Dos líneas que atraviesan el álbum de principio a fin y que se desarrollan a lo largo de sus diez canciones desde distintas perspectivas, siempre con una mirada honesta y sin artificios.
Musicalmente, ‘Ten que haber un sitio para nós’ se mueve en un pop rock de guitarras luminosas y afiladas, con nervio melódico y una intensidad que crece desde la contención. Las canciones se construyen sobre riffs reconocibles, bases rítmicas firmes y una clara vocación de banda, donde cada elemento ocupa su espacio sin perder el conjunto. Hay ecos evidentes -The Homens o Blur-, pero el disco no busca la referencia, sino la identidad: una forma propia de entender el formato canción desde la cercanía y la emoción.
Grabado en Casa Talisio bajo la producción de Jacobo Naya, el álbum apuesta por una sonoridad clara y directa, en la que las guitarras ocupan el primer plano y la voz se mueve entre la vulnerabilidad y la determinación. No hay exceso ni ornamento innecesario: el trabajo se centra en dejar que las canciones respiren y avancen, construyendo una tensión que se resuelve más por la insistencia que por el estallido.
En el plano lírico, el disco profundiza en una idea recurrente: la de crecer y asumir que las certezas prometidas no llegan. Frente a ello, Portosanto no proponen respuestas, sino preguntas compartidas. Sus canciones hablan de recuerdos que regresan, de momentos aparentemente menores que adquieren un nuevo significado con el paso del tiempo, y de esa necesidad persistente de encontrar un lugar -físico o simbólico- al que pertenecer.
Hay también un leve trasfondo generacional en el álbum. Portosanto forman parte de una hornada que comenzó a publicar música en un contexto distinto al actual, cuando la escena gallega aún no vivía el momento de expansión que ha experimentado en los últimos años. Hoy, en un panorama más amplio y diverso, la banda se sitúa en un lugar propio, ajeno a tendencias y centrado en la construcción de un discurso honesto y reconocible.
La propia banda sintetiza ese universo en un texto fundacional que acompaña el proyecto:
«Nunha madrugada primaveral de finais do s. XVIII, unha goleta de tres mastros (a Santa Carballido) zarpa do Porto de Vigo cara as Américas. Os seus tripulantes parten cara o Novo Mundo na busca dunha vida mellor, ou, ao menos, dunha segunda oportunidade. O que atoparon, pola contra, foi unha galerna que enviou a súa embarcación ás profundidades do Océano Atlántico. Segundo recolle o capitán André de Andrade no seu diario, ó mencer do día seguinte, cando apenas quedaba esperanza para os superviventes á deriva, o Sol mostroulles o camiño a terra firme: a illa de Portosanto.
Máis dun século despois, cando da comunidade que alí se creou pouco máis quedaba que os escritos de Andrade aquí recollidos, aínda ondeaba no cumio de Pena Xeada unha bandeira, cingida ó que un día fora o pao maior da embarcación. Nela, cosida con fío azul e dourado, unha frase: ten que haber un sitio para nós.»
Más allá de la metáfora, el disco construye esa misma idea desde lo cotidiano: canciones que funcionan como pequeñas cápsulas de experiencia compartida, donde la épica no está en el gesto grandilocuente, sino en la insistencia de seguir.
El vinilo de este nuevo trabajo ya está disponible, y ‘Ten que haber un sitio para nós’ llega también a los escenarios en las próximas semanas. Portosanto tienen ya confirmadas varias fechas en directo, con conciertos en Pontevedra, Ourense, Vigo y A Coruña, y las entradas ya están disponibles. Algunas de ellas de hecho, como las de Ourense, están ya agotadas. La banda anunciará próximamente nuevas fechas.
‘Ten que haber un sitio para nós’ no ofrece soluciones cerradas ni respuestas definitivas. Lo que propone es un espacio común: un lugar donde la duda, la memoria y el deseo de avanzar conviven sin contradicción. Diez canciones que, más que explicar, acompañan.
Porque, a veces, la única certeza posible es esa: seguir buscando.
